Google retrasó la migración forzada de Dynamic Search Ads a AI Max hasta febrero de 2027 y restauró la creación de nuevas campañas DSA. No es un favor: es tiempo. Y el que lo aprovecha bien llega al cambio con ventaja.
El anuncio llegó desde el blog oficial de Google Ads la primera semana de junio: la migración automática de todas las campañas Dynamic Search Ads (DSA) al nuevo formato AI Max for Search, que estaba prevista para septiembre de 2026, se postergó hasta febrero de 2027. La razón oficial —"respuesta al feedback de los anunciantes que necesitaban más tiempo"— es la forma diplomática de reconocer que el mercado no estaba listo para cederle el control completo al algoritmo.
Qué cambia en la práctica.
Lo que cambia en la práctica es concreto. Desde junio de 2026, crear nuevas campañas DSA vuelve a estar habilitado. El período de enero de 2026 a enero de 2027 es una ventana de migración voluntaria —el que quiere testear AI Max puede hacerlo en paralelo, sin apagar lo que ya funciona—. Recién en enero de 2027 se cierra la posibilidad de crear nuevas DSA. En febrero, todo lo que no se migró manualmente, Google lo migra solo. Y cuando Google migra solo, el control histórico de keywords, negativos y segmentación queda en manos del sistema.
El detalle que pocos leyeron: los activos creados automáticamente y la configuración de broad match a nivel campaña sí migran en septiembre de 2026, según el cronograma original. O sea, parte del cambio ya ocurre. La diferencia es que el núcleo de la campaña —estructura, targeting, reporting histórico— todavía tiene margen de maniobra.
Por qué importa para cuentas maduras.
Para los anunciantes con cuentas maduras en Google Search, esto importa por dos razones. Primero, las campañas DSA bien configuradas tienen historial de aprendizaje acumulado —migrar manualmente permite preservar esos datos y trasladarlos a la nueva estructura con intención—. Segundo, AI Max opera con un nivel de automatización que requiere una alimentación de datos de primera parte más robusta para funcionar bien: sin señales limpias de conversión, el sistema optimiza contra objetivos difusos.
Una agencia que convierte datos en ventaja competitiva usa esta prórroga exactamente como es: tiempo operativo, no tiempo de espera. El plan es auditar las DSA activas, correr experimentos A/B controlados contra AI Max en campañas seleccionadas, y entrar a la migración de febrero con decisiones tomadas en base a resultados propios —no a la configuración default que aplica Google cuando nadie intervino—.
Ángulo Brand.
Google extendió el plazo porque la automatización sin datos de calidad produce resultados mediocres. Ese es el patrón de fondo. AI Max no es mágico: es tan bueno como la información que recibe. Si llegás a febrero sin haber limpiado tu estructura de conversiones, sin haber validado CAPI o importación de conversiones offline, el sistema va a optimizar con ruido. El plazo es una ventaja —pero solo si lo usás para preparar los datos, no para ignorar el cambio—.