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El primer tweet del mundo se compartió el 21 de marzo de 2006: “just setting up my twtrr”, escribió Jack Dorsey, uno de los fundadores de la red social. Junto a Noah Glass, Biz Stone y Evan Williams, Jack creó una web para enviar mensajes de texto en tiempo real, con una extensión máxima de 140 caracteres. Su nombre original era Twtrr, que rápidamente se cambió a Twitter y se quedó así hasta hace muy poco tiempo.

Se caracterizó por ser una red social con mucho social listening en sus comienzos, ya que sus propios usuarios crearon los hashtags o el retweet, sugiriéndolo a través de la misma plataforma y siendo tomados en cuenta. Su popularidad creció a pasos agigantados y se convirtió en una de las aplicaciones más descargadas mundialmente.

En abril de 2022, el multimillonario Elon Musk compró el 9.2% de las acciones de Twitter (obteniendo el título de accionista mayoritario). Luego, expresó que deseaba comprar la aplicación completa. Previo a la compra efectiva, se arrepintió y, antes de enfrentar el juicio, prefirió pagar los 44 mil millones de dólares y convertirse en el dueño.

Pero claro que el polémico empresario no lo iba a tomar como una mera inversión, sino como un desafío personal. Por lo que enfrentó el rebranding completo de la aplicación, que incluyó al cambio de nombre: ahora Twitter, es X. 

Y eso es solo el comienzo.

Radiografía de Elon Musk: ¿héroe o villano?

Elon Musk se refiere a él mismo como un “technologist”, pero, además, es físico, ingeniero y el hombre más rico del mundo. Siempre polémico, ha protagonizado varios escándalos, muchos originados por declaraciones mediante tweets. Desentrañemos la mente de una de las personas más poderosas del mundo. 

Primeros años y vida personal

Toda historia tiene un comienzo y el de Elon Musk no es muy feliz. Nació en Pretoria, Sudáfrica, en 1971, y es el mayor de tres hermanos. Hijo de una nutricionista y un ingeniero copropietario de una mina de esmeraldas en Zambia, su niñez estuvo rodeada de dinero (su padre una vez dijo: “teníamos tanto dinero que a veces ni siquiera podíamos cerrar nuestra caja fuerte”), pero fue muy solitaria.

En una entrevista que Musk dio a Rolling Stone en 2017, narró cómo casi nunca veía a sus padres, que solo dejaban una mucama para vigilar que ni él ni sus hermanos rompieran nada: “Yo estaba allí haciendo explosivos y leyendo libros y construyendo cohetes y haciendo cosas que me podrían haber matado. Me sorprende que aún tenga todos mis dedos”. Para agregar: “Fui criado por libros. Libros, y luego mis padres”.

Después del divorcio, su madre Maye se mudó a Canadá con sus hijos, pero Elon se sintió mal por su padre y se quedó con él. En sus palabras, eso no fue una buena idea, ya que ejercía violencia psicológica sobre él: “Era un ser humano horrible”, confesó entre lágrimas: “No te das una idea de lo malo que era. Cometió casi todos los crímenes que te puedas imaginar. Casi todas las cosas malas que te puedas imaginar, él las hizo”. Aun así, puede admitir sin problemas que su padre era un ingeniero brillante y que parte de su inteligencia la heredó de él.

Al mismo tiempo, las cosas tampoco le fueron fáciles en la escuela, ya que no tenía amigos y sufría bullying por parte de sus compañeros. En 2021, compartió públicamente que padece Asperger, una de las razones por las que su cerebro funciona diferente al resto de las personas.

A los 17 años, se mudó con su madre a Canadá luego de un breve paso por la universidad de Sudáfrica. Siguió sus estudios y se graduó en física luego de obtener becas universitarias y trabajar mucho, ya que su padre se desentendió monetariamente de él y sus hermanos. 

Actualmente, Elon Musk tiene 11 hijos con tres mujeres diferentes. Muchos de sus nombres contienen la letra X, un indicio de que es su letra favorita: Nevada Alexander (que falleció a las 10 semanas de vida), Griffin, Vivian (su nombre previo era Xavier), Kai, Saxon, Damian, X AE A-XII, Exa Dark Sideræl, Tau Techno Mechanicus y gemelos de los cuales no se conocen sus nombres.

Empresas que lo llevaron a la cima

Elon Musk comenzó a hacer dinero a los 12 años, luego de diseñar un videojuego (“Blastar”) y venderlo a una revista sudafricana de informática por 500 dólares. En 1995, abandonó Standford para unirse a su hermano y fundar Zip2 Corp., una empresa que desarrollaba guías online de ciudades con mapas. Solo 4 años le bastaron para venderla a Compaq por 307 millones de dólares.

También en 1999, específicamente en marzo, cofundó X.com, una billetera virtual. Un año después, X.com se fusionó con su principal competidor, Confinity, y cambió su nombre a PayPal. Elon recibió alrededor de 180 millones de dólares luego de venderla e invirtió ese dinero en Tesla y en empezar Space X y Solar City.

Las empresas más conocidas en las que ha participado o fundado son:

  • Space X: Space Exploration Technologies Corp. fue creada en 2002 con un claro objetivo de colonizar Marte y usarlo como “planeta de respaldo”, además de hacer más accesible los viajes al espacio. 
  • Tesla: Musk escaló hasta ser CEO de Tesla, la fábrica de automóviles, y es uno de sus mayores ingresos, ya que cotiza en bolsa. En un momento, debió dar un paso al costado de la presidencia por 3 años, pero luego volvió. En 2016, Tesla compró a SolarCity, otra empresa de Elon, que se encarga de la energía solar.
  • OpenAI: El empresario invirtió 50 millones de dólares para desarrollar la inteligencia artificial de forma segura y que beneficie a la humanidad. OpenAI es la responsable del famoso Chat GPT. Finalmente, Musk abandonó el proyecto, ya que él quería que sea sin fines de lucro. Ha declarado que se arrepiente de esa decisión.
  • Neuralink: Se fundó en 2016 para unir la inteligencia artificial a los cerebros humanos mediante implantes. Aún no tuvo demasiados avances, encontrándose en una etapa inicial.
  • The Boring Company: Musk la creó en 2016 para excavar túneles con menor costo y de manera más rápida que la forma tradicional. Se concentra en “Loop” e “Hyperloop”, dos maneras de viajar a toda velocidad por cápsulas debajo de la tierra.

Su filosofía de trabajo

Elon Musk se ha reconocido como un adicto al trabajo: lo hace entre 80 y 100 horas a la semana. En 2018, le confesó a The New York Times que ha llegado a extenderse hasta 120 horas semanales: «Hubo momentos en los que no salí de la fábrica (Tesla) durante 3 o 4 días, días en los que no salí a la calle». En 2015, declaró que desde que fundó Space X, 12 años antes, solo se tomó 2 semanas de vacaciones. En otra oportunidad, dijo: “Si hubiera una forma en que pudiera no comer, para poder trabajar más, no comería”.

Sus exigencias provocaron muchas renuncias del viejo staff de Twitter, ya que se lo describió como alguien demasiado perfeccionista y que se excusaba en mínimos detalles para realizar despidos. Según dijo en Rolling Stone, un producto de cualquiera de sus empresas debe ser, principalmente, útil y eficiente, pero, además, cool.

Más que solo el nombre: todos los cambios producidos en X

Antes de llamarse definitivamente X, Twitter sufrió varios cambios. Lo primero fue darles la oportunidad a los usuarios de pagar por tener su cuenta verificada (lo que se llamó “Twitter Blue”), que otorgaba beneficios como poder subir videos más largos o escribir hasta 10.000 caracteres. Además, el inicio de la app se dividió en dos secciones: “Para Ti”, con tweets sugeridos y “Siguiendo” para ver solo los tweets de tus seguidos. 

También, las personas que paguen la verificación, podrán tener un canal de suscripción, donde otros usuarios paguen para ver su contenido exclusivo. El pasado mes de junio, se anunció el cambio definitivo de nombre y logo: X. Claro que eso también saca del juego a las palabras “tweet” y “retweet”, que se reemplazaron por “posteo” y “repostear”.

El último cambio que impactó en la red social es que se le comenzó a pagar a algunos usuarios verificados, una especie de retribución por los ingresos en publicidad (ya que debajo de tweets con mucho alcance, hay anuncios). Para acceder al pago, se debe ser parte de Twitter Blue y tener como mínimo cinco millones de impresiones en cada uno de los meses a partir de febrero (cuando Musk lo anunció).

Además, se han introducido las transmisiones en vivo y hay planes para desarrollar videollamadas entre usuarios.

Threads: ¿la nueva competencia?

Los cambios en la querida Twitter no cayeron bien en todos los usuarios. Elon Musk fue visto como enemigo por muchos twitteros y eso se asentó cuando en julio se impuso un límite diario de tweets: las cuentas verificadas podían ver 10.000 posteos por día, mientras que las no verificadas, solo 600. Se excusó diciendo que lo decidió por los “niveles extremos de data scraping y manipulación del sistema”.

Fueron unos días caóticos para la red social y una gran oportunidad para otras. Bluesky, una red muy similar creada por Jack Dorse (fundador de Twitter) recibió un récord de nuevos usuarios, que hasta debió limitar la cantidad de cuentas creadas para que no colapse. 

Pero la mayor jugada la hizo Mark Zuckerberg, CEO de Meta: al mismo tiempo que X caía, lanzó Threads, una nueva aplicación demasiado similar. Básicamente, es lo mismo que Twitter, solo que sin límite y se conecta a tu cuenta de Instagram (pero es una app separada).

Luego de unos días, X volvió a la normalidad y Threads tuvo una baja impresionante de usuarios, de la cual Elon Musk se burla constantemente en su propio perfil. Muchos usuarios se quejaron de que, si querían darse de baja en Threads, la app inmediatamente borraba su cuenta de Instagram. 

Al parecer, X sigue siendo la líder. 

El futuro incierto de la red social

Elon Musk posee una de las mentes más extrañas y fascinantes de la actualidad: en una entrevista, se refirió a que no cree que a los demás le gustaría ser como él, ya que su cerebro es “muy difícil de apagar”. Hace unos años, Tesla le prohibió twittear sobre la compañía sin pasar por el filtro de un abogado, ya que la viralidad de los mismos afectaba de lleno a las acciones de la empresa. Lo mismo pasa con X: sus constantes posteos pueden levantar el odio de los usuarios.

Mientras los ex twitteros aún se están acostumbrando a tener un nuevo “jefe”, Musk tiene muchos planes para la aplicación en el futuro. El objetivo mayor es convertirlo en una súper app o, como la llamó él, una “app para todo”. Sería la primera del occidente: en China, existe WeChat, que permite pagar facturas, jugar, pagar transporte público, manejar dinero, entre otras acciones. El sitio Semafor informó hace poco que Musk planeaba construir un centro de operaciones bursátiles dentro de X. El 3 de agosto, él mismo lo desmintió en un posteo.

Esa no fue la única vez que el empresario estuvo cerca de las criptomonedas: hace varios años viene bromeando con las Dogecoin, un cripto activo que surgió de un meme. Llegó a twittearlo varias veces e incluso poner a shiba inu como logo de Twitter, antes de que aparezca la X. De más está decir que cada vez que él hacía una mención a Dogecoin, se disparaba su valor.

Lo único cierto que podemos sacar de esto es que X está en manos de una persona con muchísima capacidad, pero a la vez muy impulsiva. Un solo posteo de Elon Musk puede hacer surgir o hundir a cualquier empresa. Y eso, para cualquier ser humano, es mucha presión.

De todas maneras, la era de Twitter murió y se creó una nueva red social, con nuevas reglas y maneras de sacarle provecho. Si necesitás orientación para triunfar en X, podés contar con Brandformance.

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