Hace dos años, armar un pitch creativo nos llevaba en promedio 11 días hábiles desde el brief hasta el deck final. Hoy nos lleva 4. No mejoramos en creatividad — la calidad del output medida por win-rate se mantuvo estable. Lo que cambió fue el proceso.
La diferencia no fue "agregar IA" como una herramienta más. Fue rediseñar el ciclo entero asumiendo que ciertos pasos podían hacerse en horas en lugar de días, y reorganizar el equipo alrededor de esa nueva temporalidad.
Lo que dejamos de hacer.
- Mood boards de referencia manuales. Los hacemos en 20 minutos con un prompt bien calibrado contra una librería de referencias propia.
- Primeros bocetos de copy. La primera ronda son tres versiones generadas con un prompt entrenado en el tono de marca del cliente. El equipo entra en la segunda ronda con material para tachar, no para escribir desde cero.
- Búsqueda de stock visual. Se reemplazó casi por completo por generación.
Lo que delegamos a IA pero supervisamos siempre.
- Detección de territorios creativos. Un modelo clasifica el brief contra patrones de campañas exitosas históricas y propone 3-5 territorios. El equipo elige y profundiza — o descarta.
- Adaptaciones por canal. Una pieza máster se adapta a 18 formatos en una hora. Antes era el cuello de botella más feo del proceso.
- Variaciones de testing. Para A/B y multivariate, generamos 12-20 variantes de copy y visual a partir de la pieza ganadora.
Lo que NO delegamos.
- La estrategia detrás del brief.
- La decisión sobre cuál territorio creativo vale la pena.
- El copy final de los formatos críticos (placements de alto presupuesto).
- La presentación al cliente.
La regla interna es: la IA hace lo que sería tedioso y repetitivo para una persona senior. Una persona senior hace lo que sería catastrófico si lo hiciera una IA sin supervisión.
El cambio más importante no fue tecnológico, fue organizacional.
Antes el creative tenía 4 días para el primer territorio. Ahora tiene 1. La gente se asustó. Lo que hicimos fue cambiar la métrica: en vez de evaluar a un creative por "tiempo dedicado a la pieza", lo evaluamos por "calidad de la decisión sobre qué pieza vale la pena hacer".
Eso requirió capacitación en evaluación creativa, no en herramientas. Ahí estuvo el 80% del trabajo. La IA fue la parte fácil.